PROHIBIDO NO TOCAR – Pablo Atchugarry
PROHIBIDO NO TOCAR – Pablo Atchugarry
Rosina Mascheroni
Las esculturas de Pablo Atchugarry parecen pedir a gritos ser tocadas. En febrero de este año 2007 tuve oportunidad de visitar su casa-taller en Manantiales (Uruguay). Casi de contrabando me atreví a tocar la superficie de mármol de una de sus obras. Luego de leer su libro, “Fragmentos de una vida”, me sentí eximida de culpa. Allí él relata una experiencia personal muy emotiva ocurrida en una Feria de Arte en Amsterdam. Un hombre no vidente reconocía las piezas al tacto, eligió tres obras y luego interrogó al artista: “Usted, al tacto, ¿cuál de estas obras elegiría?” El artista cerró los ojos y comenzó su reconocimiento, finalmente eligió una. El hombre le confió: “Es la misma que había elegido yo”.
Sin duda esta percepción exclusivamente táctil que el hombre solicitaba al artista es la comprobación de que la escultura de Pablo Atchugarry habla varios lenguajes.
Las esculturas de Pablo Atchugarry provocan en quien las observa una especie de éxtasis. Podría definirlo como un estado primario de admiración. Una fuerte energía envolvente se escapa de la materia, del mármol luminoso y lo atrapa a uno entre sus pliegues. Esa fuerza escultórica genera un espacio en el espacio, es como un halo que inspira respeto y que exige distancia para la contemplación. Pero es esa maravillosa ambigüedad de toda obra de arte la que hace que a la vez ellas ejerzan una atracción cósmica que contiene, que retiene, que invita a palpar para comprobar que el mármol no será nunca más frío, desde el momento que el escultor ha atrapado la forma que canaliza la energía. La calidez de ese mármol reside en su forma envolvente de pliegues profundos como el alma del creador, de formas flexibles que se derrochan en secuencias que envuelven, desenvuelven, que arrollan y desarrollan, que hacen de la piedra materia maleable, cálida protectora, que acaricia e invita a la caricia, que ampara, que contiene. Esos pliegues parecen desplegarse al infinito, ese permanente fluir es el eterno retorno, es el movimiento perpetuo en la inmovilidad de la piedra, es la relatividad y la eternidad plasmada en la materia. Es el cosmos.
ROSINA MASCHERONI
Bibliografía
-“Fragmentos de una vida” Pablo Atchugarry- Conversación con Valeria Campagni- CBA Imprenta Editorial- Diciembre 2006.
-“Recuerdos” María Cristina Bonomi- CBA Imprenta Editorial- Diciembre 2006

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hola simplemente queria felicitarlo por sus obras. Hace unos dias mas bien el 17/4 estube con mis profesores y compañeros de clase en su fundaion. Me encanto y me dejo sorprendida. Bueno lo saluda atentamente mariana
mariana
Abril 24, 2007 a 5:47 pm
sin haber leido este articulo,cuando fui al Museo Nacional de Artes Visuales,tuve inmediatamente la necesidad imperiosa de acariciar las estatuas,y lo hice ,varias veces. Que es lo que tiene ese marmol , es la luz,la transparencia,las curvas suaves,las lineas elegantes,??,no sé,es algo diferente , que atrae y que estimula la sensualidad. Muchas gracias.
maria
Mayo 2, 2008 a 2:08 am
Me gustaría saber si su fundación tiene una dirección de correo para enviar fotos con trabajos,porque envie una carta con fotos de piezas en yeso,pero los correos terrestes creen que manantiales queda en el
mariana
Noviembre 12, 2008 a 12:49 am
africa mas o menos,la mayoria no llegan o dicen que se pierden antes de llegar,me refiero una dirección electronica,gracias.
mariana
Noviembre 12, 2008 a 12:53 am
maravilloso
lola
Noviembre 12, 2008 a 1:29 am
Gracias por visitar esta pagina, estamos de acuerdo “maravilloso”
Delia Negro
Noviembre 12, 2008 a 4:29 am
Mariana, dejame buscar informacion, creo que tengo una direccion electronica….te la enviare
Gracias por tu visita
Delia Negro
Noviembre 12, 2008 a 4:33 am
Mariana
Aqui va lo prometido
http://www.pabloatchugarry.com en este sitio si vas a contactos,tienes la posibilidad de escribirle
Saludos y gracias
delia negro
Noviembre 13, 2008 a 2:47 am