Cartelera de Delia Negro

Comentarios y tendencias sobre arte contemporáneo en Latinoamérica y España

Archive for the ‘Chicago’ Category

WELCOME TO CHICAGO BALLPLAYERS, GODS AND RAINMAKERS

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WELCOME TO CHICAGO BALLPLAYERS, GODS AND RAINMAKERS

¨ La cultura indígena de América fue una cultura interrumpida y la América deseada fue la América destruida ¨ . Carlos Fuentes (Iberoamérica)

El 16 de septiembre el Art Institute of Chicago abre sus puertas a una exhibición sin precedentes de esculturas mesoamericanas, en el año del bicentenario de la independencia de México del poder colonialista español y del centenario de la Revolución Mexicana de 1910.
Ese nuevo espacio plagado de luz y de modernidad del Art Institute of Chicago da la bienvenida a esculturas milenarias, Jugadores de Pelota, Dioses y Proveedores de la Lluvia, que parecen entrar al recinto abriéndose camino triunfal frente a un acervo museístico tradicional, que poco ha destacado el arte primitivo mesoamericano como fuente de conocimiento.
Entre el azul plumífero del quetzal, el verde jade de la piedra y el rojo sangre de los sacrificios, cada escultura emerge de la tierra madre como una representación viviente de esa constancia de siglos, de ese ritmo cósmico establecido entre el hombre y la naturaleza. Cada una de ellas parece recordar al observador, que el equilibrio cósmico se ha desajustado y que su existencia ha sido olvidada por siglos.
Este simbolismo de correspondencias entre el ser humano y el orden natural, era el pensamiento dominante de los habitantes del territorio mesoamericano en el siglo XVI. Cada elemento que la tierra ofrecía era un regalo que el hombre debía recibir con el compromiso de preservarlo; cuidarlo y prestigiarlo eran las razones de su propia existencia.
El hombre de Mesoamérica pasó de nómade a sedentario, de guerrero a agricultor, y en ese nuevo espacio de permanencia debió organizarse imitando el escenario natural en el que le tocaba vivir.
Cada una de sus actividades estaba organizada con el objetivo de mantener ese
orden natural del cosmos y la comunidad cumplía su misión hasta la excelencia. Cada uno de sus gobernantes o jefes de la comunidad tenía la responsabilidad de cuidar ese orden inviolable que los dioses exigían. El culto, los sacrificios, las ofrendas, las edificaciones y hasta los juegos de pelota estaban destinados a la glorificación de cada deidad. En este proceso de cumplimiento de un destino sin opciones, la expresión artística se multiplicaba en la adoración y en un lenguaje estético cada vez más refinado. Fue así que las piedras preciosas, las plumas, los colores se mezclaron en una ofrenda cotidiana a los representantes de los poderes regeneradores o destructores de cada fenómeno natural, de beneficio o castigo según la conducta humana.
Es así que esta exposición organizada por el Art Institute of Chicago, el Museo de Antropología de México y el Museo Arqueológico de Xalapa, tiene un significado muy relevante, no solamente por los hechos históricos que conmemora, sino por su contenido y su filosofía. Su apreciación nos remite a una estética primitiva y cada imagen remarca un objetivo con el cual nos identificamos en este siglo XXI: la pérdida del control de nuestro ambiente natural y la dificultad de crear conciencia entre nosotros mismos.
La representación del dios Tlaloc nos da la bienvenida en la entrada del Museo Antropológico de Ciudad de México, su imagen es el agua, Tlaloc es ¨néctar de la tierra en lengua nahualt; ¡el agua!…una de las mayores preocupaciones contemporáneas.
Ya a principios del siglo XX muchos visionarios buscaban el arte primitivo como fuente de inspiración para su expresión estética, …..¿estaremos nosotros también a principios de un nuevo siglo, volviendo nuestras miradas hacia fuentes de sabiduría milenaria para enfrentar los difíciles tiempos que se avecinan?, ¿ estaremos reivindicando a esa América destruida e interrumpida?
¡Bienvenidos a Chicago Jugadores de Pelota, Dioses y Proveedores de la Lluvia!

DELIA NEGRO

Este articulo fue publicado en www.arteyvidachicago.com

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Written by Delia Negro

septiembre 26, 2010 at 8:07 pm

MAGDALENA ABAKANOWICZ Y SUS “ABAKANS” DE CHICAGO

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MAGDALENA ABAKANOWICZ Y SUS “ABAKANS” DE CHICAGO

(Si bien esta cartelera está dedicada al arte latinoamericano y español, la obra de esta artista polaca trasciende culturas y merece que se haga una excepción, por su excelencia, por su interacción comunicativa, por su latinidad. Su lenguaje conceptual se acerca a la obra de Jaume Plensa, The Crown Fountain, casualmente situada a pocos metros de distancia.)

My art is a tale of human condition

Magdalena Abakanowicz

En el extremo sur del Grant Park de Chicago, 106 esculturas de hierro se despliegan en un espacio de extensión sorprendente. La instalación presenta un grupo de figuras humanas, que se acercan y se alejan entre sí, en una comunicación que interactúa con el observador y lo invita a participar y a mezclarse al grupo escultórico, pasando a ser parte activa de esa aglomeración…. ÁGORA es su título.

Cada una de estas figuras de hierro, parecen moverse en una dinámica gestual que sugiere discusión, preocupación, argumentación, concentración. Recordando a la antigua Grecia, como su título lo insinúa, estas figuras nos transportan a una representación de lo colectivo… metáfora de ideas compartidas de todo un pueblo, de toda una civilización, que se plantea inquietudes comunes, reuniéndose en un lugar público para la discusión.

Este bosque de torsos humanos en actitud motora, son individuos iguales en su forma, pero diferentes en su textura, en su piel, en su individualidad. Su superficie trabajada mano a mano por la escultora y su equipo, presenta una rugosidad de corteza de tronco de árbol, que nos transporta a la naturaleza, al bosque, y al ágora al mismo tiempo; analogía orgánica que evoca la vida y la supervivencia, basada en la comunicación.

Estos “abakans”, nombre elegido por la propia escultora para sus personajes, se generalizan en el concepto de humanidad, pero al mismo tiempo se particularizan en un derivado de apellido familiar, que los convierte en seres individuales.

Esta obra de Abakanowicz hace referencia a su trayectoria creativa, en una búsqueda de texturas blandas explorada a través materiales textiles, intervenidos por la acción exclusiva del moldeado manual, sin el uso de herramientas mecánicas. Esta agilidad manual es trasladada posteriormente a superficies duras, buscando el desafío de transmitir la energía creativa experimentada por la escultora, repitiendo la acción una y otra vez, creando así el espacio para sus “abakans” en la multitud, sin olvidar la singularidad de cada pieza. La artista conceptualiza la materia dura, revelando el inconciente colectivo, el cual transmite una energía generada en su propia creación.

Transitando de una idea a una forma, de un concepto a una materia, estos “abakans” nos envían un mensaje… la existencia de cada uno de ellos depende del grupo, de su comunicación, de su diálogo y de su acción colectiva.

La experiencia de cada observador debe ser integrarse al grupo escultórico, establecer contacto corporal, táctil y participativo, con una instalación que busca transmitir energía a través de cada superficie, pero que logra su verdadero momento creativo en la unidad de su público con los 106.

Delia Negro

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agosto 9, 2008 at 3:17 pm

THE PERSONAL MIRACULOUS FOUNTAIN – Jaume Plensa

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THE PERSONAL MIRACULOUS FOUNTAIN — Jaume Plensa

Ya por el año 1994, el escultor catalán Jaume Plensa, exploraba vías de expresión plástica renovadoras a través de la escultura del espacio público. Buscando su línea expresiva en el tamaño escultórico tradicional y destacando masa, volumen y materia, su obra se concretaba sin embargo en una propuesta de carácter conceptual, creando así toda una filosofía poética que invitaba a la reflexión. Uno de los resultados de esta búsqueda fue la excepcional escultura The Personal Miraculous Fountain, premiada por Henry Moore Sculpture Trust (1994). Creemos que este hecho debe destacarse por la calidad escultórica de esta pieza y por la relación que esta obra de Plensa tiene con The Crown Fountain, la fuente del mismo autor del Millenium Park de Chicago.

En las décadas posteriores al surgimiento del cubismo, el concepto de escultura va sufriendo una re-definición. Hasta ese momento había significado el proceso de representación de una figura real en tres dimensiones. Sin embargo después de este movimiento artístico, ya no será más la representación de una figura real, sino mental o conceptual. La obra escultórica se fue convirtiendo así en objeto de cuestionamiento, de reflexión, de participación y desplazamiento en su interpretación y fue transformando el espacio físico en campo conceptual.

Es así que la obra de Jaume Plensa The Personal Miraculous Fountain se concreta en su representación en fuente de pensamiento, de comunicación, de encuentro con el otro y proporciona materialidad insinuando oralidad. Esa forma oval voluminosa es el origen de la vida, es un huevo contenedor de memoria que evoca el ciclo del eterno retorno. Ese continuo fluir del agua es la vida que no se detiene. La palabra viva está implícita en la materia que pierde su esencia de solidez, para diluirse en el agua de vida y de devenir cotidiano.

Si bien esta escultura posee todos los méritos para declararla una obra excepcional, cobra fundamental importancia, por significar un antecedente de exploración de otra fuente: The Crown Fountain.

Esta última, culminación de volumen escultórico sólido, pero ahora de materia liviana, constituye un lugar de encuentro en una dinámica de bloques de vidrio que se diluyen en agua de vida y en vida en el agua; seres humanos que se comunican y que expulsan un chorro vital sobre otros de su misma especie con los cuales interactúan; imágenes que convocan y repiten ese rito de vida, de agua, de palabras, de sonido, de participación, que se encadenan con un retorno de su propia vitalidad.

Una fuente, otra fuente… de materia, de agua-vida, de agua-sonido, de palabras, de luz, de génesis, de cosmos, de retorno al embrión…este es el lenguaje plástico y eterno de Jaume Plensa, escultor ya consagrado entre los grandes de nuestro tiempo.

The Personal Miraculous Fountain, es símbolo de modernidad y arte conceptual, es génesis de lugar de encuentro, es un antecedente de la fuente de Jaume Plensa, The Crown Fountain del Millenium Park de la ciudad de Chicago.

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marzo 27, 2007 at 2:01 am

SYDIA REYES Y EL DESPERTAR DE “LOS BELLOS DURMIENTES”

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SYDIA REYES Y EL DESPERTAR DE “LOS BELLOS DURMIENTES”

Por los años 70 vivíamos en Caracas y la llegada de una exposición de esculturas de Henry Moore al Museo de Bellas Artes de la ciudad, conmocionó a toda la población. Fue necesario remover un sector del techo del museo, para que las grúas pudieran depositar en las salas, las monumentales esculturas recién llegadas desde el exterior. Este acontecimiento se convirtió en el mejor anuncio publicitario para la exposición y la expectativa formó largas colas a la entrada del museo.

En aquella ciudad de las casas grandes y las cosas grandes, los espacios eran los de la abundancia… en la arquitectura, en el diseño urbanístico, en el arte, en la música, en la literatura…y también lo fue para la escultura. Esta apertura al exterior amplió la motivación, y la inspiración y la creatividad lograron la renovación y el crecimiento acelerado de una disciplina que hasta el momento había tenido un lento desarrollo. La escultura comenzó así a transformarse en una expresión de carácter volumétrico y conceptual, geométrico y profundamente plástico. Muchos fueron los artistas que hicieron posible esta transformación y la lista de nombres es extensa comparativamente con otros países latinoamericanos.

Una de sus máximas exponentes, Sydia Reyes, radicada actualmente en Chicago, inicia su carrera allá por los años 90. La huella de ese ambiente entusiasta y monumental de su propia tierra, es notoria en cada una de sus obras. La denuncia social adquiere en ella un matiz de fe y confianza en lo que hace y transmite al observador el placer de la contemplación, en el entusiasmo y la esperanza. El carácter social y conceptual de cada una de sus obras se irá intensificando en lo geométrico y será éste el camino que esta escultora escogerá al lanzarse a la conquista del espacio. Ángulos, rectas, curvas y figuras geométricas disiparán la abstracción y despertarán a cada objeto urbano en su simbología y en su metáfora de lo cotidiano. Entre los materiales más usados, el hierro y el acero serán sus protagonistas

Para esta escultora la calle es su propio escenario; es el espacio inagotable y es el proveedor constante que cada día le ofrece un verdadero desafío. Sus ojos apoyándose en cada objeto, van recogiendo imágenes y materia, encontrando en lo metálico el mayor atractivo. Objetos inmóviles, desechados, sin vida útil, intrusos en la imagen cotidiana, se ablandan, se aflojan, se retuercen, se alargan y se ensanchan frente a la mirada de Sydia Reyes. Cada caño, alcantarilla o durmiente parecen personajes en busca de un autor; parecen caprichos a la espera de que alguien los recoja, les inyecte creatividad y los convierta en objetos no perecederos en el mundo del arte, alejándolos definitivamente de lo utilitario y lo cotidiano.

El escenario elegido para su ubicación posterior seguirá siendo la calle; pero cada objeto después de ser intervenido por esa visión selectora y de extremada sensibilidad plástica, pasará a ser observado y su categoría dejará de ser utilitaria para convertirse en estética y artística, recuperando así una función ciudadana muy por encima de lo utilitario.

La lectura de las obras de Sydia Reyes nos remite a lo subterráneo en la calle y en el espíritu, a lo que va por debajo de la alcantarilla o por debajo de lo visible; sugiere soledad y opresión, pero al mismo tiempo ofrece también una reivindicación a través del hecho artístico.

Su escultura es social y urbanística, es acusadora y estética, pero es también salvadora en su discurso. La pesadez conceptual y material parecen flotar en el espacio y la genialidad de la escultora transforma el hierro, el acero o el aluminio en vasos comunicantes de una preocupación netamente social.

Visitar su estudio es poder mirar el mundo desde donde ella misma lo hace como observadora de lo urbano…una vieja edificación de ladrillos y hierros cobija un extenso espacio, gris, amable y acogedor. A través de grandes ventanales que parecen servir de puntos de observación del cambiante devenir cotidiano, se puede observar “desde lo subterráneo”, el ángulo inferior de una autopista, motivo de inspiración para cada trabajo a emprender. Un día es un árbol vacío que denuncia la invasión de lo metálico sobre el bosque, otro día es un hierro “descarriado” que parece danzar en el movimiento de un punto fijo, o tal vez una rejilla de gran tamaño que evoca los durmientes, “los bellos durmientes” de cada vía, de cada camino, de cada vida.

Delia Negro

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octubre 24, 2006 at 11:58 pm

ELIZABETH CATLETT EN EL ART INSTITUTE OF CHICAGO

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ELIZABETH CATLETT EN EL ART INSTITUTE OF CHICAGO

 

“I have gradually reached the conclusion that art is important only to extend that it helps in the liberation of our people”.

 

El Art Institute of Chicago ha adquirido recientemente cinco obras de la artista, afro-americana de nacimiento y mexicana de adopción, Elizabeth Catlett. Tres de estas obras pertenecen al porfolio conocido con el nombre de “I am the black woman”.

Elizabeth Catlett nacida en Washington D.C. en 1915, dio sus primeros pasos en la escultura y el grabado, cosechando los primeros logros en su país natal. Pero es posteriormente en la ciudad de México donde alcanza su madurez expresiva y concreta su carrera, tanto desde el punto de vista artístico, como docente.

Corría el siglo XIX en los Estados Unidos y el peso de ser afro-americano caía sobre el talento creativo de muchos potenciales artistas visuales. La elite artística del momento sólo les permitía expresarse como buenos artesanos, los excluía de las academias, de las asociaciones artísticas o de las instituciones educativas, que sin embargo, permanecían abiertas para aspirantes de raza blanca.

En Europa, por lo contrario, la vanguardia del pensamiento iba transitando por otros caminos. La fuente de inspiración circulaba por canales expresivos fuera de lo tradicional y lo académico. La imagen de lo foráneo, de lo primitivo iba abriéndose paso, y tanto el arte como el escenario con esas características, eran ansiosamente buscados por los artistas europeos. Gauguin ya había encontrado el éxtasis creativo en esos rostros inocentes de la raza maorí. Más tarde, ya entrado el siglo XX, Picasso y muchos otros se interesarían por el arte etnográfico y la máscara africana. Ésta sintetizaba la idea, la expresión, la magia y la espiritualidad del hombre primitivo, fuera de reglas preestablecidas y con total libertad de lenguaje estético.

Fue recién alrededor de 1930 que The Negro o The Harlem Renaissance , movimiento valorativo de la expresión afro, fue abriendo el camino en la ciudad de New York, a todas las manifestaciones artísticas de este grupo humano, hasta el momento relegado por prejuicios sociales y académicos.

Elizabeth Catlett se encontraba en esta época en plena producción juvenil y sus aspiraciones de continuar su formación en el Carnegie Institute of Thecnology en 1932, se vieron frustradas. A pesar de haber pasado su examen de ingreso satisfactoriamente, fue rechazada por razones raciales. Pero sus intentos no quedaron allí, los acontecimientos sociales la favorecían y su voluntad y convicción la habían marcado profundamente. Continuó entonces su búsqueda y formación, hasta alcanzar renombre nacional e internacional, tanto en lo artístico como en lo académico.

Su interés siempre fue enfocado hacia la justicia social, los derechos de la mujer y especialmente de la mujer de su raza. Pero fue en México, lugar al cual se trasladó para perfeccionarse en la técnica del grabado, donde tomó real conciencia del rol que el artista representaba en la transformación de la sociedad. Al vincularse sentimentalmente con el artista Francisco Mora y posteriormente contraer matrimonio con él, decide permanecer en esa ciudad y es precisamente el muralismo mexicano el que le ofrecerá el pensamiento y la expresión estética que encajará perfectamente con su necesidad expresiva.

El bronce, la madera, el cobre, materiales que unen a Elizabeth Catlett con sus ancestros, fueron los medios usados para trabajar la escultura. Es sin embargo en el grabado donde ella alcanza su máxima expresión creativa. Metal, madera, papel, otra vez productos de la tierra la inspiran para expresarse sobre lo que ella más conoce: su gente. El rostro de México y su imaginería aparecerá también en su obra, ya cuando la artista haga de ese país su domicilio permanente.

Las imágenes de Elizabeth Catlett hablan, son la voz de los sin voz, el volumen se alza y envuelve al observador en un compromiso adquirido en la comunicación e invita al público a la acción inmediata.

Actualmente con sus 90 años la artista sigue expresando “art is important only to the extend that it helps in the liberation of our people”, más allá de su raza, más allá de fronteras.

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septiembre 11, 2006 at 1:55 am

EL DIÁLOGO DE LA FUENTE DE JAUME PLENSA – CHICAGO

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EL DIÁLOGO DE LA FUENTE DE JAUME PLENSA – CHICAGO

 

vea fotos de la fuente en flickr (etiqueta : jaume plensa)

Dos estructuras transparentes de purísimos bloques de vidrio se alzan frente a frente, sobre una superficie plana y extensa de granito negro. Un espacio vacío y luminoso, cubierto por un velo acuático que se desliza y escurre, separa estas estructuras, creando reflejos brillantes y opacos sobre la superficie. En esas formas prismáticas de agua pura y sólida a la vez, aparecen proyectados rostros de habitantes de la ciudad, que sonríen, que expresan preocupación, cansancio o alegría, que transmiten estados de ánimo, que viven… en el vidrio, en el agua, en la imagen.

Cada expresión facial, oficiando como mítica y tradicional gárgola, multiplica significados y plantea un nuevo diálogo que invita a participar al espectador, el cual debe estar dispuesto a colaborar y a entrar en el juego. Y es en esa participación e incorporación del observador, que la escultura se completa y el hecho artístico alcanza su culminación. El público ingresa a ese espacio vacío, a ese escenario y pierde sus inhibiciones, comienza a expresarse naturalmente; es así que la dinámica expresiva se incorpora a ese todo y continúa creando el hecho artístico y multiplicándolo en cada observador que se suma al acontecimiento. El espectador pasa entonces a ser parte integrante del lenguaje estético.

Y esa magia se transmite y se contagia, la fuente de Jaume Plensa ahoga el ruido de la ciudad y convoca a la comunidad a la participación y a la interacción, rescata actitudes y posturas perdidas en la memoria colectiva; cada persona olvida la vereda de enfrente y se suma al rumor del agua, de la naturaleza; cada persona se mira a sí mismo y abandona, por un tiempo al menos, la postura rutinaria y obligada que exige el mundo de hoy. La escultura está relacionada con el tiempo de cada uno y el tiempo es la esencia del trabajo de Plensa.

Propagación del yo, extensión de sí mismo, prolongación del individuo, es la invitación que nos formula esta nueva escultura, que se suma al acerbo artístico de la ciudad de Chicago. Ella nos sugiere la comunicación, concepto paradójicamente tan olvidado en esta era de las comunicaciones; pero nos sugiere una comunicación distinta: intimista y colectiva. En la Fuente Crown el significado de comunidad cobra importancia, como “cercana vecindad” y como “diversidad internacional intercomunicada”. La palabra no es pronunciada, pero está ahí, latente en cada rostro y sugerida por la imagen cambiante de cada estructura. Ella es el vehículo de cada individuo para salir de sí mismo y para alcanzar al otro, mientras que los gestos engalanan y complementan esa expresión.

Jaume Plensa ha creado una fuente que habla y la tecnología le ha servido para plasmar su idea, para lograr esas transformaciones faciales que complementan la imagen, la definen y la concretan. La propuesta del escultor catalán es discurso literario y coloquial, poético y narrativo, íntimo y público. Es que a Plensa le gustan las dualidades: líquido y sólido, rumor y silencio, vacío y materia, transparencia y color.

Este nuevo concepto sobre el uso del espacio público es producto de una revisión de la función que cumple la escultura, revisión digna de este nuevo siglo que estamos comenzando, que hace del Millennium Park de Chicago un espacio de vanguardia y un objeto artístico en sí mismo, un museo abierto y palpable. Para el artista catalán la escultura ya no es más una forma, es un contenido. El mundo ha cambiado y la obra de arte pasa a observarse como el plano de un proceso del pensamiento.

La escultura no ocupa un lugar en el parque, sino que lo crea; y este espacio vacío concebido por Plensa, convoca, habla y comunica, crea el silencio. Toda fuente es un punto de encuentro, pero el cambio en este caso, radica en que el uso creativo del espacio público la transforma de materia en contenido. Esta fuente transmite un mensaje.

Tradicionalmente una fuente ha sido vista como lugar de encuentro, como caudal de vida, como objeto intocable, digno de ser observado como objeto museístico. Como nos decía Manuel Machado la fuente… “no se callaba…saltaba, charlaba” pero “nadie sabía lo que decía”. Con la propuesta de Plensa el cambio es radical, el objeto artístico del espacio público deja de ser forma para pasar a ser contenido, ya no es materia solamente, sino que es concepto, idea y pensamiento; recibimos el mensaje, hemos descifrado su lenguaje.

El escultor catalán usa la forma, el color, el agua, el vidrio, la luz, la tecnología como vías de expresión de sí mismo y de la comunidad. El encuentro entre el objeto artístico y el destinatario se produce y el puente se establece.

La fuente de Plensa es fuente de agua, pero es también fuente de comunicación, de energía, de vida, de belleza… pero de la belleza que emana de las ideas. Es el triunfo del individuo sobre la materia.

Delia Negro

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Written by Delia Negro

agosto 27, 2006 at 6:50 pm